martes, 21 de junio de 2011
Con Cristián Gómez Olivares y Damaris Puñales
viernes, 17 de junio de 2011
sábado, 11 de junio de 2011
Rocío Cerón en Madrid (aunque también pudo haber venido a Cáceres)

Con una generosidad enorme, Rocío se ofreció a venir a Cáceres sin cobrar nada. Lo único que pedía (es lo mínimo) era que se le pagase el billete de ida y vuelta en autobús desde Madrid y una noche de hotel.
Eufórico por la oportunidad que se nos presentaba, le envié una carta a uno de los coordinadores del edificio Embarcadero para informarle del asunto. En principio, parecían interesados. De hecho, prometieron contestarme a mediados del mes pasado. Contestación que es evidente que no se ha producido.

Se me pondrá la excusa de la vorágine de las elecciones municipales. Pero los coordinadores de ese centro no se dedican a la política directamente, así que podían haber resuelto la cuestión enseguida.
Sea como sea, el caso es que los talleres de cajón flamenco o reciclaje están muy bien. Que no digo que no. Pero, como de costumbre, nos quedaremos sin ver a una artista de categoría internacional por desidia (o pura ignorancia, las cosas por su nombre) de quien maneja los dineros públicos.
Una verdadera lástima.
miércoles, 8 de junio de 2011
En clase
Pregunta: ¿de qué tipo es la oración márchate ahora mismo?
Respuesta: exasperativa.
domingo, 22 de mayo de 2011
Gracias por vuestro ejemplo

Aun así, confieso que lo que ha ocurrido estos días me sirve de vacuna contra la pesadumbre. Porque la lección que me han dado los chavales de Democracia real ya es de las que no voy a olvidar. Las tres últimas tardes las he pasado con ellos, tratando de empaparme de su ejemplo de civismo, entusiasmo, generosidad y esperanza.
Chose ha cambiado de canal. Dice que no quiere ver más a los del PP sacando pecho. Luego me pregunta si tanto esfuerzo ha servido para algo.
Yo la miro y le sonrío.
viernes, 20 de mayo de 2011
A las ocho de la tarde en la plaza mayor de Cáceres
miércoles, 18 de mayo de 2011
Gracias, Analía.

Analía, hoy tu regalo nos ha dado la excusa para hablar en clase de literatura argentina y del ejemplar trabajo de las editoriales cartoneras.
Un beso.Y gracias, "canaya".
sábado, 14 de mayo de 2011
Con Luis Arturo Guichard y Ferran Fernández
Con Luis Arturo Guichard, Ben Clark, Irene y Ferran Fernández.Versión aérea, ya lo he dicho más veces, me parece un libro de referencia dentro de la última poesía en español.
Pero es que la visita a Salamanca no ha tenido desperdicio, ya que me ha permitido:
a) Conocer a Ainhoa Sáenz de Zaitegui y agradecerle la generosa alusión que hizo a La parte por el todo en El Cultural.
b) Volver a disfrutar con la sabiduría y complicidad de Ferran.
c) Dar de nuevo un abrazo y echarme unas risas con Ben Clark.
d) Constatar que la feria del libro de una de las ciudades españolas a las que se supone más interés por la cultura es tan dadivosa como las de por aquí, pues se ve que, a pesar de los 70.000 euros de presupuesto, no dispone de dinero ni para pagar una noche de hotel a los que vienen de lejos para intervenir en ella.
e) Y lo mejor: poder comer con Luis Arturo y su familia. No sé cómo darles las gracias a Luis, a Adelaida y a Delva, porque me han regalado el privilegio de comer con gente interesantísima de medio mundo. Hay ocasiones (muchas) en que dudo de que la poesía sirva de algo, aunque, eso sí, al menos a mí me proporciona un puñado de buenos amigos de los que tengo la suerte de no dejar de aprender. Gracias. De corazón.
viernes, 6 de mayo de 2011
Mañana en la feria del libro de Badajoz
miércoles, 30 de marzo de 2011
Estampitas
miércoles, 23 de marzo de 2011
Con Javier Sánchez Menéndez

Eso sí, fue un acto que me sirvió para saborear el significado de la palabra amistad. Porque Miguel Ángel Lama estuvo tan generoso como cercano. Porque Marifé y Juan vinieron desde Mérida. O, sobre todo, porque Javier Sánchez Menéndez y Marta se marcaron el viaje de ida y vuelta desde Sevilla para estar allí.
A Javier ya tenía ganas uno de darle un abrazo. Lo he dicho desde el principio y creo que no me equivoco: gracias a su sensibilidad, La isla de Siltolá va camino de convertirse en una referencia en el mundo de la poesía escrita en español. Una prueba: en el bar donde, después de la lectura, nos tomamos unas cervezas, nos contó que en el próximo número de la revista van a salir unos inéditos de Juan Ramón Jiménez. Y eso son palabras mayores.
Gracias una vez más, Javier. A la literatura española le hacen falta más personas como tú.
viernes, 18 de marzo de 2011
Una casa llena de ruido
Para alguien que escribe, tener hijos implica aprender lo que realmente significa la escritura.
Escribir con la tele puesta.
Escribir en una casa aturdida por el ruido, una casa en la que nunca más volverá a haber silencio.
Escribir cuando, después del baño, la cena, después de lavarles los dientes, después de contarles el mismo cuento varias veces y después de arroparlos otras tantas, se van por fin a la cama.
Escribir en papeles sueltos.
Escribir detrás del tique del supermercado.
Escribir en un cuaderno lleno de rayones de colores.
Escribir a oscuras.
Escribir sentado en un banco del parque.
Escribir mirando el termómetro y aguardando a que el jarabe les baje la fiebre.
Escribir muerto de sueño.
Escribir a ratos, entre un cambio de pañal, una lavadora y la siguiente.
La ropa blanca separada de la ropa de color.
Escribir hasta que Irene se levante de la siesta.
Escribir con los hombros manchados de saliva y de mocos.
Escribir habiendo descubierto que el verdadero dilema no es escribir o vivir, sino escribir o dormir.
Escribir aceptando que a partir de ese instante, a lo sumo (y con suerte), uno representa en su propia vida el papel de actor secundario.
Escribir siempre sobre ellos.
Escribir sólo sobre ellos.
Escribir a pesar de todo.
martes, 8 de marzo de 2011
Un futbolista de catorce años
sábado, 5 de marzo de 2011
Seur o el milagro de convertir un día en tres
Sin embargo, gracias a Seur y su publicidad engañosa, habré de aguantarme hasta el lunes. Y digo publicidad engañosa porque ayer por la mañana me enviaron el paquete desde Sevilla. El sistema de envío elegido se llamaba (y se llama) Seur 24 horas. Con ese nombre, uno (menudo ingenuo) imaginaba que la entrega se hacía, pues eso, el día siguiente. Pero, al parecer, los viernes se puede contratar ese servicio, aunque, en justicia, creo que debería denominarse Seur 72 horas (siempre y cuando sea usted bueno).
Vamos, que me puedo ir despidiendo de verlo antes del lunes.
Al menos los libros van a conocer algo de mundo, ya que salieron ayer de Sevilla, hoy están en Madrid y pasado mañana vaya usted a saber.
viernes, 11 de febrero de 2011
lunes, 7 de febrero de 2011
La parte por el todo
viernes, 4 de febrero de 2011
Lectura en el IES Tamujal

Me lo he pasado en grande con los chavales, que han sido amabilísimos con un servidor. Se notaba que habían trabajado bastante en clase.

jueves, 20 de enero de 2011
Con Alberto Santamaría

Recién llegado de la lectura de Alberto Santamaría en Cáceres. Quedamos un rato antes para charlar con algo más de calma y tomar unas cervezas.
Era la segunda vez que nos veíamos, pero Alberto me trató como si fuéramos amigos de toda la vida. Estuvo muy cercano y cordial.
Luego, en el Palacio de la Isla, tuve la oportunidad de oír en su voz un puñado de poemas magníficos. Leyó muy bien, dominando el ritmo de su actuación y demostrando que la inteligencia y el talento poco tienen que ver con la vanidad.
Su poesía está (o al menos a mí me lo parece) entre lo mejor que ahora mismo se escribe en España. No me extraña que Pequeños círculos, su último poemario, haya sido finalista de la pasada edición del Premio nacional de poesía.
miércoles, 19 de enero de 2011
Joan Margarit, Basilio Sánchez y el marcapasos de mi padre
(Foto de Teresa Guzmán)Desde el lunes llevo en la clínica donde han implantado a mi padre un marcapasos. Sólo he salido para dormir, ver un rato a Irene y Chose y escaparme un par de horas para presentar a Joan Margarit, que leía en el aula literaria de Mérida.
Lo de la presentación era un compromiso inexcusable, al que, de todos modos, acudí porque mi padre estaba mucho mejor y a punto de darle el alta, porque, de lo contrario, tampoco habría ido.
Margarit estuvo sensacional, aunque reconozco que yo tenía la cabeza en otra parte. Aun así, pude disfrutar de los poemas y el calor de un verdadero maestro.
(Foto de Teresa Guzmán)
(Foto de Teresa Guzmán)








