martes, 7 de abril de 2009

Acetre


Abro el buzón y me encuentro con la revista Eco, un boletín (muy digno, todo hay que decirlo) que mensualmente edita la Junta para dar noticia de las actividades culturales que se celebrarán en la región durante los siguientes treinta días. Al hojearlo me llevo la alegría de ver una foto del grupo Acetre (www.acetre.com) junto a las fechas de sus próximos conciertos.
Quien no haya oído nunca su música debería tratar de hacerse enseguida con un disco suyo. Yo tuve la suerte de conocerlos por casualidad, gracias a que hace ya unos cuantos años di clase en el instituto Suárez de Figueroa de Zafra, donde había un profesor de inglés llamado José Tomás Sousa.


Pronto descubrí que Joseto, aparte de un compañero magnífico y una persona encantadora, era el alma de un grupo del que no había oído hablar en mi vida: Acetre.
No recuerdo quién me pasó un ejemplar de su Canto de gamusinos, pero lo que no se me olvida es lo impresionado que me quedé cuando metí el disco en el reproductor del coche.


¿Cómo había podido vivir sin haber oído antes aquella música? Era algo distinto, cargado de sensibilidad, delicadeza y buen gusto. Usaban como base melodías de canciones tradicionales a las que les daban la vuelta hasta transformarlas en piezas completamente diferentes.


Desde entonces, no he dejado de comprarme todo lo que han ido sacando. A Canto de gamusinos le siguieron Barrunto y Dehesario: dos nuevas maravillas de las que no saldrán nunca en los cuarenta principales, pero sin las que la vida sería un poco menos intensa.

lunes, 6 de abril de 2009

La feria del libro de Cáceres (capítulo uno)

Entro en la librería El Buscón a echar un vistazo a las novedades. Un par de poemarios al zurrón. Cuando estoy pagando, le pregunto a Antonio por el programa de la feria del libro. Me extraña que no esté ya en la calle teniendo en cuenta que empieza el 22 de abril.
Lo único que sé es que el 30 por la tarde presentamos mi Diccionario de dudas.
Antonio está enfadado. Y no se esfuerza en ocultarlo. Me consta que el gremio de libreros ha tenido que sacar la edición de este año lidiando con alguna que otra mente preclara que se ha encargado de ensuciar un trabajo serio y bien planteado. Lo explico mejor con un ejemplo.

En ediciones anteriores, los libreros se quejaban de que la feria resultaba a ratos excesivamente local, dado que casi todos los autores que presentaban o firmaban sus trabajos eran extremeños. Pues bien, tratando de darle un aire más cosmopolita (al mismo tiempo que se apostaba por escritores de calidad), recuerdo que le pasé a Antonio hace bastantes meses una lista con nombres de escritores a los que yo conocía y que reunían tres cualidades: eran muy buenos , estarían dispuestos a venir sin que se les pagase otra cosa que el billete de ida y vuelta de autobús y, además
, eran de fuera de la región.
Asegura el refrán que donde manda patrón no manda marinero. Y eso es justamente lo que ha ocurrido. Que los que disponen en la cosa pública no distinguen entre un poemario y el folleto de propaganda del Carrefour. Porque de los autores que propuse ninguno estará en la próxima feria. Y eso que venían casi gratis. No me extraña que Antonio se encuentre tan molesto e indignado.
Dejo al menos aquí sus nombres confiando en que a alguien le remuerda la conciencia. Aunque a éstos, si se les saca del pague uno y llévese dos ...
Estos escritores habrían podido visitar la feria del libro de Cáceres y, sin embargo, no estarán en ella: Déborah Vukusic (medio croata, medio gallega), Ben Clark (galés de Ibiza), Gonzalo Escarpa (Madrid), Luis Arturo Guichard (México) y Elena Román (Córdoba).
Que debe de ser que nos sobra el talento.

Planes para esta desacralizada semana santa



Esta mañana me ha llamado por teléfono David Moreno. Tan cariñoso como de costumbre. Me pregunta si voy a ir a algún sitio en semana santa. De inmediato contesto que no, que mientras Irene sea tan pequeña (y siga cogiéndose un berrinche cada vez que monta en el coche) procuraré moverme de casa lo menos posible.
Me cuenta entonces que tiene pensado pasar unos días en el norte de la provincia (su familia es del Valle del Jerte) y que quería pasarse por aquí para que charlásemos un rato. Hace algo más de un año me propuso reeditar Las ciudades de la llanura en Trashumantes. Espero que no haya cambiado de opinión. Confieso que me ilusiona la posibilidad de ver de nuevo publicado mi primer poemario, pero ahora en la editorial de David. Cruzo los dedos.
En cualquier caso, me alegrará conversar de nuevo con alguien con quien, a pesar de haberlo visto una sola vez, me entiendo a la perfección. Ya os contaré qué tal.

domingo, 5 de abril de 2009

Bon Vivant


Que en esta ciudad se celebre todos los meses de septiembre un festival como el Cáceres Pop/Art es un privilegio que creo que hay que apreciar en lo que vale.
Se lo debemos fundamentalmente a su organizador, Juan Pedro González Bonilla, quien se pasa el año entero con el teléfono pegado a la oreja tratando de convencer a grupos de medio mundo o a patrocinadores con algo de sensibilidad.

Lo que ocurre es que fiarlo todo al trabajo de una sola persona resulta excesivo. Y ya que los de siempre van a sacar pecho medio apropiándose de un mérito que no es suyo, al menos que ayuden con una cantidad fija a que un festival de categoría internacional no termine muriendo por agotamiento. Que luego lo lamentaremos.


www.bonvivantrecords.tk

sábado, 4 de abril de 2009

La isla de viernes y Gonzalo Hidalgo Bayal


La isla de viernes es el título del programa cultural de Canal Extremadura. Se emite los jueves a eso de las diez menos cuarto de la noche. Últimamente me tenía un poco mosqueado, porque cada vez le dedicaba menos tiempo a la literatura. Se ve que para no desentonar con los gustos de los que mandan en los asuntos de cultura de la junta.
El caso es que este jueves pasado me he reconciliado con él. El reportaje que le ha dedicado a la obra de Gonzalo Hidalgo Bayal es motivo suficiente.





Ya el año pasado me hizo una ilusión enorme encontrármelo en una entrevista espléndida que se publicó en El País. El suyo es un talento gigantesco que ha ido construyendo una obra sólida como pocas que, sin embargo, parecía destinada a no llegar sino a un grupo reducidísimo de lectores. Menos mal que alguien en Tusquets sufrió hace no mucho tiempo un arrebato de sensatez y la editorial catalana ha ido reeditando sus libros y poniéndolos al alcance de todos.
Confío en que pronto le llegue el turno a La princesa y la muerte, un conjunto de relatos colosal que, de momento, sólo puede leerse en la edición de la Editora Regional de Extremadura.

La Garúa


La Garúa (www.lagarua.com) es una joven editorial de poesía de lo más interesante. En su catálogo se pueden encontrar voces distintas y personales como las de Ana Isabel Conejo , Luis Manuel Pérez Boitel o Javier Moreno. Por cierto, este último ha escrito dos de los mejores títulos de los últimos años: Cortes publicitarios (Devenir) y Acabado en diamante (en la propia La Garúa).

viernes, 3 de abril de 2009

De vuelta de Mérida


La carretera es uno de los decorados de mi vida. La itinerancia, la provisionalidad. Ir y venir sin estar del todo en ningún sitio.


Hoy, en el viaje de vuelta desde Mérida, hice unas cuantas fotos para intentar detener lo permanentemente en movimiento.







miércoles, 1 de abril de 2009

Dos días y dos cuernos


Como cada final de trimestre, las evaluaciones me han obligado a pasarme el día entero en Mérida. Ayer, por ejemplo, salí de casa a las siete y media de la mañana y no volví a meter la llave en la puerta hasta las nueve de la noche. Lo peor con diferencia es pasarse todo el día fuera. Psicológicamente lo deja a uno para el arrastre. Eso sí, al menos pude disfrutar de un par de comidas con los compañeros en las que nos echamos unas risas. Por cierto, a mí, que no soporto los toros, me tocó los dos días comer debajo de una cornamenta de impresión. Me pasé la comida mirándola de reojo. Por si acaso.



El café nos lo tomamos en un bar que ha abierto hace un par de semanas. Muy fashion. Entre setentón y posmoderno. A mí me gustó. Aunque hubo quien insinuó que aquello parecía un picadero. Sin comentarios.



Esta tarde, ya en Cáceres, me ha sorprendido encontrame con un local recién inaugurado en el que se supone que se realizarán actividades relacionadas con la cultura. A ver qué tal. Bonito lo es un rato. El mismo estilo de los setenta. Pero espero que el uso no sea el mismo.

lunes, 30 de marzo de 2009

Y tú ... ¿qué harías una semana sin tele?

Córdoba: ni tan lejana ni tan sola


Desde hace unos años, sin lugar a dudas Córdoba se ha convertido en uno de los centros geográficos de la joven poesía escrita en español. Imagino que no se debe a una única razón, pero lo cierto es que encuentros como el de Cosmopoética han contribuido también a crear las condiciones necesarias para que en esa ciudad prolifere el talento. Como muestra, hagamos un somero repaso.
Las afueras (DVD), de Pablo García Casado, supuso un hito dentro de su generación. Parecía mentira que un chico de apenas veinticinco años fuera capaz de urdir unos textos tan potentes. A mí me sigue pareciendo un conjunto redondo.
Construcción (Pre-textos), de Vicente Luis Mora. Una pieza sobresaliente de un rompecabezas perfecto.
Mi primer bikini (DVD), de Elena Medel. Pasado ya el éxito mediático, queda una voz personal y muy interesante.
Adiós a la época de los grandes caracteres (Pre-textos), de Abraham Gragera, quien, aunque no nació en Córdoba, si vivió allí unos cuantos años. Un primer libro del que no se arrepentirá nunca.
Otros autores que también alimentan el ambiente poético en Córdoba (en mi humilde opinión, a bastante distancia de los cuatro citados arriba) son Juan Antonio Bernier, Mario Cuenca Sandoval, Joaquín Pérez Azaústre o Carlos Pardo. En cualquier caso, poetas con lecturas y oficio a los que merece la pena acercarse.




domingo, 29 de marzo de 2009

La cara ensangrentada de Cáceres 2016

Cuando el viernes llegué del instituto, me encontré sobre la mesa de la cocina la revista de las procesiones de semana santa de Cáceres. Prefiero ni pensar en lo que habrá costado una publicación con ese tipo de papel y fotos en color.
Lo que confieso que me desquició (Chose, que me conoce mejor que nadie, la había dejado allí para gastarme una broma) fue ver en la portada, bien clarito, el logotipo de la candidatura de Cáceres 2016. Creo que no es necesario hacer más comentarios. Ésa es la idea que en esta ciudad se tiene de la cultura: un nazareno con la cara ensangrentada y cargando una cruz.
Así nos va.

viernes, 27 de marzo de 2009

Por si estáis en Madrid

La feria del libro de Sevilla


Con la primavera llegan las ferias del libro a casi todas las capitales de provincia españolas. Trataré aquí de ir dando noticia de algunas de ellas.
Toda la información de la de Sevilla la podéis encontrar en
www.ferialibrodesevilla.com
http://ferialibrosevilla.blogspot.com

La bolsa de pipas
















La bolsa de pipas
(www.labolsadepipas.com) es un milagro dentro del mundo editorial español. No sólo publican una de las revistas más frescas e interesantes del mercado (gracias a ella descubrí a Andoni Sarriegi), sino que además cuentan con una editorial donde han salido perlas como Creta Lateral Travelling, de un Agustín Fernández Mallo anterior al fenómeno Nocilla.

miércoles, 25 de marzo de 2009

Los poetas inventados o el traje nuevo del emperador

Sé de algunos poetas que no existen, poetas que no han sido creados por dios, sino por su editor. La jugada es sencilla. No hay más que seguir los siguientes pasos.
- Primero. Debe elegirse a un escritor (o escritora) joven y de provincias, preferiblemente con aire lánguido, mirada perdida y gafas de pasta.
- Segundo. A continuación se le concede uno de los premios que publica la propia editorial (aquí interesa darle mucho bombo a la noticia, asegurar que se trata de la nueva promesa de la poesía española o algo así).
- Tercero. Seguidamente el editor omnisciente se encargará de ir publicando los sucesivos libros que el escritor (o escritora, no lo olvidemos) vaya produciendo.
- Cuarto. Los poemarios de marras se distribuirán por todo el país y se regalarán a cuanto crítico habite los principales suplementos literarios.
- Quinto. Aprovechar el efecto el traje nuevo del emperador para volver a afirmar que, sin duda, nos encontramos ante una de las voces más intensas (a pesar de sus silencios) de la poesía patria. Dejar que tales cantinelas corran de boca en boca.
- Sexto. Lograr que, como prueba de su talento, vuelva a ganar otro premio publicado por la misma editorial de siempre.
- Séptimo. Por último, publicar una antología del citado escritor (o escritora) como confirmación de que prácticamente es un clásico vivo y, mediante encendidos elogios en la solapa o la contraportada, animar a los indecisos lectores que aún no lo hayan hecho a comprar de inmediato su obra completa.
Y asunto concluido.

martes, 24 de marzo de 2009

Ciclo de poesía en escena

Del 26 al 29 de marzo, en el teatro Pradillo de Madrid (www.teatropradillo.com), Gonzalo Escarpa demostrará al público qué demonios es eso de la perfopoesía.
Si tenéis oportunidad, acercaos.

domingo, 22 de marzo de 2009

La escritura radical de Denise Duhamel

Bartleby acostumbra a ofrecer en su catálogo títulos interesantes, distintos. Eso es lo que me lleva a tratar de estar al tanto de lo que publican, porque sé que, me guste más o menos, serán propuestas de calidad.
A veces incluso uno se topa con joyas como Afortunada de mí, el primer poemario de Denise Duhamel que se traduce al español. No exagero si afirmo que conforma un volumen asombroso y lleno de aciertos. Absténgase de acercarse a él los que no estén preparados para que las palabras les escuezan en los ojos.

jueves, 19 de marzo de 2009

Respirar detrás de una máscara.

Escribo esto sin estar seguro de que no lo borraré antes de llegar al final.
Hoy ha sido un día extraño
. Confieso que no estoy bien, que aún no he aprendido a que ciertas cosas no me afecten. O me escuezan menos.
Me explico.
Hace un par de semanas me llamaron de otro instituto de la región porque querían que fuera a leer algunos textos míos a los chavales como colofón de su semana cultural. Después de darles las gracias por haber pensado en mí, contesté que por mi parte no había inconveniente, que lo único que faltaba era comunicárselo al director de mi centro para que me diese el visto bueno. Un mero trámite, imaginé. Ya que cuando estuve dando clase en Alcuéscar, Zafra, Almendralejo, Solana y Alcántara nunca me pusieron ninguna pega. Al fin y al cabo, se trataba de seguir hablando de literatura (aunque fueran distintos los alumnos) y, de paso, no dejaba de proporcionar algo de publicidad al insti de turno.
Pues bien, al ir a informar al director, me encuentro con que me responde que hay que solicitar permiso a la inspectora y que es posible que ésta no lo conceda.
Mañana te cuento, José María.
Su contestación me sorprendió bastante. La verdad, no creía que pudiesen ponerse reticencias al hecho de solicitar hacer más kilómetros aún que de costumbre para continuar trabajando con adolescentes (qué más da de dónde sean).
Esta mañana, Pedro me llamó a su despacho y, a pesar de que he de reconocer que parecía estar de acuerdo en que aquella actividad beneficiaba también a nuestro instituto, me cuenta que, según parece, la inspectora ha puesto muchos peros (ella argüía que se trataba de un asunto privado) y que la única manera de lograr el dichoso permiso era hacer coincidir la lectura con nuestro día del centro.
Estupor.
Es decir, que, mientras que el resto de mis compañeros disfrutaría de un día de comida campestre, a mí me tocaría chuparme doscientos kilómetros para seguir trabajando. Vamos, como si me hubiese dicho que fuese un sábado.
En ese momento (como me ocurre siempre) no supe reaccionar y me callé. Fue luego, pasadas un par de horas, cuando pude rumiar lo que había oído y articular una réplica medianamente ordenada.
Insisto: si bien Pedro parecía comprensivo, no sé por qué tuve la sensación de que mantenía cierta frialdad que me llevó a desconfiar. Especialmente cuando le confesé que aquello venía a sumarse al malestar que siento desde hace un par de años, justo los que llevo con un horario espantoso (el propio equipo directivo me ha reconocido que es uno de los peores de todo el claustro) lleno de tiempos muertos, madrugones y salidas a última hora. Según parece, la causa son los múltiples desdobles que tenemos los de lengua y el hecho de que una compañera disfrute de una reducción horaria por maternidad. A mí me suena a excusa, pero en fin.
El caso es que Pedro insistía (tras soltarme que vivir en Cáceres es una decisión personal, vamos, poco menos que un capricho) en lo de pedir el permiso para el día del centro. Me quedé como sin aliento, entre desmoralizado y humillado. No tenía ni fuerzas para responder con una mínima coherencia. Lo único que acerté a recordarle fue que siempre he intentado promocionar el nombre del centro allá donde he ido (como cuando me llamaron de la tele un par de veces para entrevistarme en mi casa y yo (menudo ingenuo) les rogué que la entrevista se realizase en el instituto por aquello de que saliese en los medios no sólo por cosas malas).
El director, usando, eso sí, un tono correcto, me volvió a pedir que aceptase solicitar el permiso con esas condiciones. Que lo hiciese ,si no por mí, por el centro.
Contesté (me salió del alma) que ya no era necesario pedir nada. Que ya no iba a ir a leer a ningún sitio. Porque, a partir de hoy, seré simplemente José María, el profesor de lengua. Lo siento por los (pocos) buenos amigos que aquí tengo, pero que no cuenten conmigo para nada más que no sea dar clases, poner exámenes y corregirlos. Con dos agujeros en la nariz, se puede respirar detrás de cualquier máscara.

miércoles, 18 de marzo de 2009

Un paseo por la parte antigua de Cáceres


Con la ciudad en la que se vive se establecen relaciones extrañas. Porque, por un lado, representa los límites del mundo, esto es, los límites de uno mismo. Pero, por otro, hay días en los que se convierte en el lugar en el que, de tener la posibilidad, habríamos elegido vivir. Hoy creo que era uno de estos últimos.


La Plaza de las veletas. Se diría que allí el tiempo no se corresponde con la palabra que lo nombra.



En Lancelot (la taberna del inglés) me han dicho que algunos fines de semana se celebran lecturas de poesía. Desde luego, no es mal sitio.