César Martín Ortiz (foto de Manolo Merino)Pero en Liliput no sólo hay magníficos poetas, sino también narradores excepcionales. El primero de ellos es César Martín Ortiz, un salmantino que lleva muchos años dando clases en el instituto de Jaraíz de la Vera. No lo conozco personalmente, sólo a través de sus libros, que quizá sea lo mejor para hablar de un artista con objetividad.
Recuerdo que cuando leí Nuestro pequeño mundo me quedé boquiabierto y preguntándome por qué nadie me había hablado antes de ese escritor. Porque Nuestro pequeño mundo constituye uno de los mejores volúmenes de relatos que se han publicado en español en los últimos años. Lo que sucede es que, al sacarlo la Editora Regional de Extremadura, apenas llegó a los lectores de fuera de la región.
Lo mismo sucedió con Paso de contarlo, otra joya, publicada por Alcancía, una asociación cultural de Plasencia.
Confieso que me encantaría que con este autor ocurriera lo mismo que con mi admirado Gonzalo Hidalgo Bayal, esto es, que llegase una editorial como Tusquets y publicara como se merece toda su obra. Por pura justicia.
Recuerdo que cuando leí Nuestro pequeño mundo me quedé boquiabierto y preguntándome por qué nadie me había hablado antes de ese escritor. Porque Nuestro pequeño mundo constituye uno de los mejores volúmenes de relatos que se han publicado en español en los últimos años. Lo que sucede es que, al sacarlo la Editora Regional de Extremadura, apenas llegó a los lectores de fuera de la región.
Lo mismo sucedió con Paso de contarlo, otra joya, publicada por Alcancía, una asociación cultural de Plasencia.
Confieso que me encantaría que con este autor ocurriera lo mismo que con mi admirado Gonzalo Hidalgo Bayal, esto es, que llegase una editorial como Tusquets y publicara como se merece toda su obra. Por pura justicia.






















