viernes, 28 de enero de 2011

Los poetas liliputienses: el gran Juan Luis Martínez

Nunca le agradeceré suficientemente a Cristián Gómez Olivares que me descubriese a Juan Luis Martínez, uno de esos genios de la literatura que viven en su rincón, apartados de todo, y que parecen predestinados a ser reconocidos sólo cuando han muerto. La obra de Martínez (que esperemos que pueda alguna vez editarse como se merece y llegar a todos los lectores) es prodigiosa. Dejo aquí, como muestra, algunos textos de La nueva novela. He incluido también al final un interesante documental de Tevo Díaz sobre la escritura de Martínez. No os asustéis por el tono un tanto histriónico de Armando Uribe. El vídeo merece la pena.



PORTRAIT STUDY OF A LADY


"¿Qué es un niña?



La máquina fotográfica no agregó mayores detalles de ilusión a la realidad,
pues fue el fotógrafo, quien en su necesidad de hacer aún más tangible la
belleza sensual de esta niñita, descifró en ella una mirada interrogante y atrevida,
cuyo alcance podría perfectamente no ser sólo un simple fraude óptico.




EL CISNE TROQUELADO


I

(La búsqueda)

La página replegada sobre la blancura de sí misma.
La apertura del documento cerrado: (EVOLUTIO LIBRIS).
El pliego / el manuscrito: su texto corregido y su lectura.
La escritura de un signo entre otros signos.
La lectura de unas cifras enrolladas.
La página signada / designada: asignada a la blancura.

II

( El encuentro)

Nombrar / signar / cifrar: el designio inmaculado:
su blancura impoluta: su blanco secreto: su reverso blanco.
La página signada con el número de nadie:
el número o el nombre de cualquiera: (LA ANONIMIA no nombrada).
El proyecto imposible: la compaginación de la blancura.
La lectura de unos signos diseminados en páginas dispersas.
(La Página en Blanco): La Escritura Anónima y Plural:
El Demonio de la Analogía: su dominio:
La lectura de un signo entre unos cisnes o a la inversa.

III

(La locura)

El signo de los signos / el signo de los cisnes.
El troquel con el nombre de cualquiera:
el troquel anónimo de alguno que es ninguno:
"El Anónimo Troquel de la Desdicha":
SIGNE CYGNE
Le blanc de le. Mallermé

CYGNE SIGNE

(Analogía troquelada en anonimia):
el no compaginado nombre de la albura:
la presencia troquelada de unos cisnes: el hueco que dejaron:
la ausencia compaginada en nombre de la albura y su designio:
el designio o el diseño vacío de unos signos:
el revés blanco de una página cualquiera:
la inhalación de su blancura venenosa:
la realidad de la página como ficción de sí misma:
el último canto de ese signo en el revés de la página:
el revés de su canto: la exhalación de su últmo poema.
(¿Y el signo interrogante de su cuello (?)?:
reflejado en el discurso del agua: (¿). : es una errata).
(¿Swan de Dios?)
(¡Recuerda Jxuan de Dios!): (¡Olvidarás la página!)
y en la suprema identidad de su reverso
no invocarás nombre de hombre o de animal:
en nombre de los otros: ¡tus hermanos!
también el agua borrará tu nombre:
el plumaje anónimo: su nombre tañedor de signos
borroso en su designio
borrándose al borde de la página...






OBSERVACIONES RELACIONADAS CON LA EXUBERANTE ACTIVIDAD
DE LA "CONFABULACION FONETICA" O "LENGUAJE DE LOS PAJAROS"
EN LAS OBRAS DE J. P. BRISSET, R: ROUSSEL, M: DUCHAMP Y OTROS



a. A través de su canto los pájaros
comunican una comunicación
en la que dicen que no dicen nada.

b. El lenguaje de los pájaros
es un lenguaje de signos transparentes
en busca de la transparencia dispersa de algún significado.

c. Los pájaros encierran el significado de su propio canto
en la malla de un lenguaje vacío;
malla que es a un tiempo transparente e irrompible.

d. Incluso el silencio que se produce entre cada canto
es también un eslabón de esa malla, un signo, un momento
del mensaje que la naturaleza se dice a sí misma.

e. Para la naturaleza no es el canto de los pájaros
ni su equivalente, la palabra humana, sino el silencio,
el que convertido en mensaje tiene por objeto
establecer, prolongar o interrumpir la comunicación
para verificar si el circuito funciona
y si realmente los pájaros se comunican entre ellos
a través de los oídos de los hombres
y sin que estos se den cuenta.

NOTA:
Los pájaros cantan en pajarístico,
pero los escuchamos en español.
(El español es una lengua opaca,
con un gran número de palabras fantasmas;
el pajarístico es una lengua transparente y sin palabras).

LA CASA DEL ALIENTO, *
CASI LA PEQUEÑA CASA DEL ( AUTOR )


a Isabel Holger Dabadie
a Luis Martínez Villablanca


(Interrogar a las ventanas
sobre la absoluta transparencia
de los vidrios que faltan)


a. La casa que construiremos mañana
ya está en el pasado y no existe.

b. En esa casa que aún no conocemos
sigue abierta la ventana que olvidamos cerrar.

c. En esa misma casa, detrás de esa misma ventana
se baten todavía las cortinas que ya descolgamos.


* "Quizás una casita en las afueras
donde el pasado tiene aún que acontecer
y el futuro hace tiempo que pasó".
(De T. S. Eliot, casi).


LA GRAFOLOGIA

a R. Barthes

a F. Le Lionnais

"El nombre que puede nombrarse
no es el verdadero nombre"

Tao Teh King

*



A sílabas entrecortadas quiso repetir un nombre: (Jxuan de Dios), ¡Ah, ese si
que hubiera sido un verdadero nombre!, mas como un serrucho trabado en el
clavo oculto (que maldice el carpintero), sólo pudo pronunciar, a duras penas,
tartamudeando -atragantado por el aserrín de sus palabras- las chirriantes
sílabas de su apellido: (Mar - mar -ttí -nnez).




* (En numerosos poemas modernos y en varios cuadros de Picasso aparece también, sin que exista ninguna necesidad objetiva de ello, una sierra o por lo menos los dientes de un serrucho, colocados oblicuamente sobre superficies geométricas. No es necesario pensar en ninguna posible influencia: la aparición de ese símbolo de la sierra o del serrucho es de categoría negativa y sólo puede explicarse como uno de los signos que mejor traduce la coacción ejercida por la estructura sobre la poesía y el arte modernos a partir de la segunda mitad del siglo pasado).



LA LOCURA DEL ( AUTOR )

( ¡Vamos, cuéntame tu vida! ).



A. ... EL OIDO DEL AUTOR:
¿Qué escucha cuando escucha
los trágicos trotes silenciosos
de un caballito de madera desarmado?



B. EL JARDIN DE SU LOCURA:
En el Jardín Azul de su Locura
crece el pequeño aster
de la razón.


C. LA AUSENCIA DE SU OBRA:
El silencio escucha silencio
y repite en silencio

lo que escucha que no escucha.




3 MEDITACIONES SOBRE RENE MAGRITTE

a M. Foucault



(Mis propiedades)





LO QUE (EL AUTOR) HA LEIDO ACERCA DE UNA FLOR *



a ¿La Flor Mutable?
¿El tallo sostenido en la palabra?
¿La palabra ciega entre comillas? ¿Acaso la palabra: "FLOR"?


b. ¡El pequeño-oscuro-aster-lila-claro!
El pequeñito. El Little, en otra lengua.
El traductor de Gottfried Benn.
"El Poema-montaje:
¡¡El informe en forma de ideograma!!



c.¿El pequeño aster? .. -Sí. ¿El Little? ..-S
El experimental: .. El lírico.
El ideograma elaborado a máquina
con las letras siempre repetidas:
"L-I-T-T-L-E A-S-T-E-R": "L-I-T-T-L-E A-S-T-E-R":
¡El de Absoluto valor paradigmático!
El que casi serviría incluso para determinar mejor
la situación de la Lírica Moderna.

* (El autor) se refiere casi a la misma flor que en un poema de Gottfried Benn
un cirujano arrojó en el pecho abierto del conductor de un carro de cerveza.


TAREAS DE POESIA



Tristuraban las agras sus temorios
Los lirosos durfían tiestamente
Y ustiales que utilaban afimorios
A las folces turaban distamente.

Hoy que dulgen y ermedan los larorios
Las oveñas patizan el bramente
Y las fólgicas barlan los filorios
Tras la Urla que valiñan ristramente.



EXPLIQUE Y COMENTE

1. ¿Cuál es el tema o motivo central de este poema?

2. ¿Qué significan los lirosos para el autor?

3. ¿Por qué el autor afirma que las oveñas patizan el bramente?

4. ¿Qué recursos expresivos encuentra en estos versos?:

"Y las fólgicas barlan los filorios
Tras la Urla que valiñan ristramente".

5. Ubique todas aquellas palabras que produzcan la sensación de claridad, transparencia.
6. ¿Este poema le produce la sensación de quietud o de agitado movimiento? Fundamente su respuesta.



SILOGISMO HOMENAJE A RENE CREVEL
"EL MAS BUENMOZO DE LOS SURREALISTAS"

(ORATE PRO NOBIS): .. a, b y c.
"La muerte es el más azul de los caminos".
René Crevel
l




a. La muerte es un camino azul.
b. Todos los caminos son la muerte.
c. Luego, todos los caminos son azules.




NOTA:
"Tao" significa propiamente camino. Primitivamente esta palabra se usó para designar el curso de las estrellas en el cielo. Es el concepto fundamental de la filosofía china y es equivalente al "Logos" griego, y sin embargo, fundamentalmente distinto.

LA PROBABLE E IMPROBABLE DESAPARICIÓN DE UN
GATO POR EXTRAVIO DE SU PROPIA PORCELANA
a R.I.*

Ubicado sobre la repisa de la habitación
el gato no tiene ni ha tenido otra tarea
que vigilar día y noche su propia porcelana.

El gato supone que su imagen fue atrapada
y no le importa si por Neurosis o Esquizofrenia
observado desde la porcelana el mundo sólo sea
una Pequeña Cosmogonía de representaciones malignas
y el Sentido de la Vida se encuentre reducido ahora
a vigilar día y noche la propia porcelana.

A través de su gato
la porcelana observa y vigila también
el inmaculado color blanco de sí misma,
sabiendo que para él ese color es el símbolo pavoroso
de infinitas reencarnaciones futuras.

Pero la porcelana piensa lo que el gato no piensa
y cree que pudiendo haber atrapado también en ella
la imagen de una Virgen o la imagen de un Buddha
fue ella atrapada por la forma de un gato.

En tanto el gato piensa que si él y la porcelana
no se hubieran atrapado simultáneamente
él no tendría que vigilarla ahora
y ella creería ser La Virgen en la imagen de La Virgen
o alcanzar el Nirvana en la imagen del Buddha.

Y es así como gato y porcelana
se vigilan el uno al otro desde hace mucho tiempo
sabiendo que bastaría la distracción más mínima
para que desaparecieran habitación, repisa, gato y porcelana.

* (La casa de R.I. en Chartres de Francia, tiene las paredes, cielo raso, piso
y muebles cubiertos con fragmentos de porcelana rota).










miércoles, 26 de enero de 2011

La impresionante "Versión aérea" de Luis Arturo Guichard


Llevo una semana releyendo una y otra vez Versión aérea, el soberbio poemario que Luis Arturo Guichard acaba de publicar en Luces de Gálibo.
Hace un año, cuando me envió aquella primera versión fotocopiada y encuadernada en espiral, ya me dejó boquiabierto. Pero es que, ahora, esa sensación inicial se ha convertido en una contundente certeza.
Me tengo (para mi desgracia) por alguien demasiado puntilloso a la hora de leer poesía. La verdad es que, a medida que pasan los años, crece mi incapacidad para encontrar un libro que me deje medianamente satisfecho.
Por eso escribo estas líneas en estado de euforia. Ni me acuerdo del tiempo que llevaba sin toparme con un poemario de tanta calidad.
Versión aérea es un conjunto perfecto. No sé qué pesa más en él. ¿La inteligencia? ¿La ironía? ¿La sensibilidad? ¿O quizá el dominio de la palabra justa?
Mi ejemplar ha terminado repleto de anotaciones, apuntes en los márgenes y versos subrayados.
Supongo que, como de costumbre, ninguno de los principales suplementos literarios le prestará atención. Poco importa. Un libro sencillamente extraordinario.

domingo, 23 de enero de 2011

Los "Soliloquios" de Diego Grillo Trubba


Hace aproximadamente un año y medio, cuando leía La joven guardia, una estupenda antología de nuevos narradores argentinos, me encontré con un autor cuyos relatos me dejaron asombrado. Se llamaba Diego Grillo Trubba.
Por aquel entonces uno seguía en Littera Libros, así que me puse a investigar en la red intentando dar con su dirección. Le escribí para contarle lo mucho que me habían gustado las pocas páginas suyas que había leído y, de paso, para preguntarle si podía enviarme algún inédito. Me contestó enseguida. Por correo electrónico me mandó un conjunto de cuentos titulado Soliloquios. No lo leí: lo devoré. Desde luego, aquel libro me sirvió para corroborar lo que había intuido: Diego Grillo era un narrador de primera, alguien con una voz personalísima a quien debía tratar de editar a toda costa.



Le hablé de lo que me gustaría publicar Soliloquios en Litteratos, la colección que yo dirigía. Eso sí, le advertí de la modestia de la publicación que le ofrecía (150 ejemplares con una distribución muy limitada), pero, aun así, aceptó de inmediato.

Y, aunque hace casi un año que dejé Littera (el compromiso para publicar a Diego fue prácticamente lo último que hice en la editorial), hoy por fin los lectores españoles podrán disfrutar de este colosal libro de cuentos. Habrá que darse prisa para hacerse con un ejemplar.

jueves, 20 de enero de 2011

Con Alberto Santamaría


Recién llegado de la lectura de Alberto Santamaría en Cáceres. Quedamos un rato antes para charlar con algo más de calma y tomar unas cervezas.
Era la segunda vez que nos veíamos, pero Alberto me trató como si fuéramos amigos de toda la vida. Estuvo muy cercano y cordial.
Luego, en el Palacio de la Isla, tuve la oportunidad de oír en su voz un puñado de poemas magníficos. Leyó muy bien, dominando el ritmo de su actuación y demostrando que la inteligencia y el talento poco tienen que ver con la vanidad.
Su poesía está (o al menos a mí me lo parece) entre lo mejor que ahora mismo se escribe en España. No me extraña que Pequeños círculos, su último poemario, haya sido finalista de la pasada edición del Premio nacional de poesía.

miércoles, 19 de enero de 2011

Joan Margarit, Basilio Sánchez y el marcapasos de mi padre

(Foto de Teresa Guzmán)

Esta semana he vuelto a comprobar que el tiempo está hecho de un material elástico. Parece mentira la de cosas que pueden suceder en unos días. Como parece mentira que, a veces, haya días a los que les dé por tener más de veinticuatro horas.
Desde el lunes llevo en la clínica donde han implantado a mi padre un marcapasos. Sólo he salido para dormir, ver un rato a Irene y Chose y escaparme un par de horas para presentar a Joan Margarit, que leía en el aula literaria de Mérida.
Lo de la presentación era un compromiso inexcusable, al que, de todos modos, acudí porque mi padre estaba mucho mejor y a punto de darle el alta, porque, de lo contrario, tampoco habría ido.
Margarit estuvo sensacional, aunque reconozco que yo tenía la cabeza en otra parte. Aun así, pude disfrutar de los poemas y el calor de un verdadero maestro.

(Foto de Teresa Guzmán)

Casi al mismo tiempo, en Cáceres, se presentaba el volumen en el que Calambur recoge la obra casi completa de Basilio Sánchez. Me supo fatal no poder ir, pero el compromiso para presentar a Margarit lo había contraído desde hacía bastante. Me habría encantado estar con Basilio, Álvaro y Miguel Ángel. En fin. Que, como de costumbre, o no pasa nada especial en mucho tiempo o, de repente, la vida se aburre de caminar en línea recta.

(Foto de Teresa Guzmán)

domingo, 16 de enero de 2011

39

Hoy cumplo treinta y nueve años.

sábado, 8 de enero de 2011

Dos nuevos libros de Luces de Gálibo


Dentro de unos días tendremos en las librerías dos nuevos poemarios de la editorial Luces de Gálibo. Una vez más, quiero felicitar a Ferran Fernández, su editor, por el mimo que pone en cada libro de su magnífica colección de poesía.
En este caso, las novedades son una antología y la última entrega de uno de los poetas más interesantes de la actualidad.
La antología Puta poesía ofrece una selección de textos cuyo tema es la prostitución y sus alrededores. La mezcla de carne y verso da como resultado literatura de la buena.
Versión aérea es el nuevo trabajo de Luis Arturo Guichard, un escritor mexicano que da clases en la universidad de Salamanca. Si su poemario anterior, que publicó Littera Libros, permitió a los lectores españoles descubrir una voz poderosísima, en este Versión aérea comprobaremos que Guichard es un poeta con un talento extraordinario. Uno de los libros del año. Seguro.

viernes, 7 de enero de 2011

"Poesía para niños de 4 a 120 años" en Canal Extremadura


Este es el enlace con el programa La isla de viernes en el que se habla de la antología Poesía para niños de 4 a 120 años, publicada por La isla de Siltolá. La alusión se realiza alrededor del minuto 10:47. Se emitió ayer a las diez menos diez de la noche.

http://tv.canalextremadura.es/tv-a-la-carta/videos/la-isla-de-viernes-6-de-enero

miércoles, 5 de enero de 2011

martes, 4 de enero de 2011

Los dos últimos títulos de "El billar de Lucrecia"


El proyecto de la editorial mexicana El billar de Lucrecia llega a su fin, pues acaban de publicarse los dos títulos que cierran la colección, compuesta por quince libros en los que se recoge parte de la mejor poesía que ahora mismo se está escribiendo en Hispanoamérica.



Gracias a Rocío Cerón, su editora, por mostrarnos qué se cuece en la actualidad dentro de la poesía americana escrita en español.

http://elbillardelucrecia.blogspot.com/


sábado, 1 de enero de 2011

Los hermanos enmascarados


Recibir al nuevo año protegidos con un antifaz no me parece mala forma de enfrentarse al paso del tiempo.

viernes, 31 de diciembre de 2010

Para Chose

Irene se ha dormido a las diez. A Manu le ha tocado cenar con la familia de su padre. En el salón estamos sólo Chose y yo.
La miro con el rabillo del ojo mientras escribo esto. Quiero que suya sea la última entrada de este año.
Feliz año nuevo, mi amor.

miércoles, 29 de diciembre de 2010

El blog de José Luis Morante


José Luis Morante estrena blog. Me alegro. José Luis es una de las escasas personas a las que, en este circo de pulgas de la literatura, merece la pena escuchar. Suerte.

http://puentesdepapel56.blogspot.com/

Mensaje navideño en la tele con cara de bollo


Esta mañana he estado en el parque del Paseo Alto. Hasta ahí nada nuevo. La novedad es que en esta ocasión no he ido para que Irene juegue en los columpios, sino para acompañar a Oli y Josele, el redactor y el cámara del programa de Canal Extremadura La isla de viernes. La excusa era charlar un rato sobre la antología Poesía para niños de 4 a 120 años, el hermosísimo libro que el editor Javier Sánchez Menéndez ha sacado en La isla de Siltolá.
Tanto Oli como Josele, como otras veces, han sido encantadores. Da gusto, de verdad, contar en la tele autonómica con un programa en el que la cultura se trate con tanto esmero.
Al final de la grabación me acordé del mensaje navideño del rey, porque tuve que felicitar las navidades a los espectadores del programa. Me costó no reírme. Nunca me había visto en un brete parecido. Por cierto, menuda cara de bollo que tengo en todas las fotos.


martes, 28 de diciembre de 2010

Constatación fehaciente de que hablando de gafas ni mucho menos es oro todo lo que reluce

Los hombres que llevan gafas siempre me han parecido de lo más interesante. No sé, les da un aire de misterio que a mí, lo confieso, me deja desarmada. Nuria dice que lo que yo tengo es mucho cuento, porque, según ella, los hombres que a mí me van, como a todas, rica, son los hombres guapos y que lo de la debilidad por las gafas no es más que una monserga que me he acostumbrado a repetir cada vez que alguien me pregunta que en qué me fijo primero cuando conozco a un tío. Vamos, como los que aseguran que, de entrada, lo que les llama la atención de una mujer son sus manos, su boca o su voz, en lugar de reconocer, los muy hipócritas, que los ojos se les van detrás de las tetas y el culo de la pobre ingenua que se cree todas esas pamplinas. Quién sabe, quizá tenga razón. Aunque, de todos modos, a Nuria tampoco hay que hacerle mucho caso.

Pues eso, que las gafas eran algo que me daba morbo.

Hasta que me pusieron unas.

Entonces descubrí cosas de las que nadie me había hablado: que hay días en los que se ve peor con ellas que sin ellas, que se empañan cuando entras en los bares, cuando hay niebla, cuando metes la nariz en el tazón del desayuno o cuando destapas la olla de las lentejas. También se empañan cuando lloras y cuando pelas cebollas. Y cuando abres el horno. Si no se empañan, se ensucian y aparecen pestañas, motas de polvo, huellas de tus dedos (o de dedos de otros). Y si tienes las pestañas largas, con cada parpadeo se forman rayitas hasta que acabas viendo el mundo codificado.

Luego viene lo de los besos. Si besas a alguien que no lleva gafas, le clavas la montura en la cara. Y si los dos las lleváis te puedes quedar enganchada a él igual que los ciervos que salen por la tele peleándose por una hembra. Consecuencia: tienes que torcer la cara para darle un beso. Claro, queda el recurso de quitárselas. Pero esto conviene hacerlo solamente cuando estéis ya en el asiento de atrás del coche y todo esté oscuro.

Antes no.

Aún me acuerdo del morenazo turco que la envidiosa de Nuria, aprovechando que había ido un momento al cuarto de baño para limpiar los dichositos cristales, me birló en la última fiesta de bienvenida a los nuevos alumnos extranjeros.

Y eso sí que no se lo perdono.

(De De los espacios cerrados, Fundación José Manuel Lara, 2006)

lunes, 27 de diciembre de 2010

Objects in mirror are closer than they appear

Eso asegura al menos el retrovisor de mi coche.

Los objetos que se ven en el espejo están más cerca de lo que parece.

Se agradece que alguien le advierta a uno de qué es lo que en realidad sucede con lo que se cree que se ha dejado atrás.


(De Límites y progresiones, Baile del Sol, 2010)

domingo, 26 de diciembre de 2010

La poesía de Laura Casielles

Mayo de 2009. Feria del libro de Sevilla. Con David Eloy Rodríguez, José María Gómez Valero y Laura Casielles.

En la sociedad occidental, la juventud parece el único estado posible del ser humano. De ahí que, por ejemplo, la publicidad sólo muestre imágenes de personas sanas, sonrientes y, por descontado, jóvenes. La enfermedad es algo de mal gusto que le pasa a los demás. Igual que el paso del tiempo.
De unos años a esta parte, se ve que tampoco la poesía española ha sido capaz de librarse de semejante epidemia, pues no resulta infrecuente que los suplementos literarios y los jurados de más de un certamen presten toda su atención a fulanito o menganita únicamente por la circunstacia de tener pocos años, cuantos menos mejor. Aún recuerdo el caso de cierto jurado que, en la rueda de prensa posterior al fallo, admitía que el poemario premiado no era el más sólido de los presentados, pero que lo habían escogido como una apuesta de futuro. Y eso que los concursantes se supone que habían mandado sus trabajos bajo plica.
En fin.
Sin embargo, de vez en cuando sí que surgen voces nuevas que reúnen dentro de sí juventud y talento. Me vienen a la memoria nombres como los de David Yáñez, Juan Marqués, María Salgado o Sara Herrera Peralta.
Pues bien, hoy se suma a los cuatro anteriores otro: el de Laura Casielles.
A Laura Casielles la he visto una sola vez. Fue en mayo de 2009, en la feria del libro de Sevilla. Acompañaba a David Eloy Rodríguez y José María Gómez Valero, amistades que dicen mucho en su favor. Estuvimos apenas media hora juntos. Ella hablaba poco. Eso sí, no dejaba de sonreír.
Meses después le escribí para preguntarle si le quedaba algún ejemplar de Soldado que huye, el poemario que había publicado en Hesperya, una de esas editoriales que no llegan a Extremadura. Ella, amabilísima, me lo envío enseguida. Para mí fue un descubrimiento. Aquel libro, escrito por una veinteañera, no parecía, ni de lejos, la obra de una primeriza.
Acabo de leer Los idiomas comunes. Lo ha publicado Hiperión por haber ganado el premio Antonio Carvajal. Fabuloso. Parece mentira que Laura tenga veinticuatro años. Su poesía está repleta de madurez, sensibilidad y oficio.
Yo subrayo lo que me gusta con lápices de colores.
Y mi ejemplar de Los idiomas comunes, en muchas de sus páginas, no tiene nada que envidiar al arco iris.
Enhorabuena, Laura. Y gracias. Los lectores de poesía necesitamos más escritoras como tú.




sábado, 25 de diciembre de 2010

Repaso a un año


Enero de 2010. La primera foto del año.



Enero de 2010. Llevaba 27 años sin nevar en Cáceres.



Enero de 2010. Muere Emiliana Galán Palacios, mi abuela.



Febrero de 2010. Dejo Littera Libros.



Marzo de 2010. En el primer número de la revista Isla de Siltolá.



Marzo de 2010. Mérida. Con Elías Moro y Jordi Doce.



Marzo de 2010. Publicación de Retórica para zurdos.



Abril de 2010. Publicación de Límites y progresiones.



Abril de 2010. Feria del libro de Cáceres. Con Matías Escalera.



Abril de 2010. Feria del libro de Cáceres. Con Déborah Vukusic.



Mayo de 2010. Con Marifé Sánchez Moruno. Presentación en Mérida de Límites y progresiones.



Junio de 2010. Feria del libro de Mérida. Con Antonio Orihuela, Irene y Antonio Gómez.


Junio de 2010. Reseña de Límites y progresiones en Estado crítico. http://criticoestado.blogspot.com/2010/06/y-tanto.html



Julio de 2010. Retórica para zurdos en la prensa de Huelva y Málaga.



Julio de 2010. Vacaciones en Aveiro.



Julio de 2010. Creación del blog Los poetas liliputienses.



Septiembre de 2010.



Octubre de 2010. Con el editor portugués Jose Carlos Marques.




Noviembre de 2010. Entrevista en el programa "La voz en espiral".


Noviembre de 2010. En Las Hurdes.


Diciembre de 2010. Publicación de Poesía para niños de 4 a 120 años.


Diciembre de 2010. En Lisboa.

viernes, 24 de diciembre de 2010

Cobertura


Y, entonces, le dijo Caperucita al lobo: anda, lobo, hazme una llamada perdida cuando llegues a casa de la abuelita.

(De Límites y progresiones, Baile del Sol, 2010)

jueves, 23 de diciembre de 2010

Tete Alejandre en el Casino de Badajoz


El fotógrafo Tete Alejandre expondrá hasta el veinte de enero parte de su trabajo en el Casino de Badajoz. Merece la pena acercarse hasta allí para disfrutar de la obra de un verdadero artista.

martes, 21 de diciembre de 2010

Gonzalo Hidalgo Bayal y César Martín Ortiz

No puedo quitarme de la cabeza la inesperadísima muerte de César Martín Ortiz. Me he propuesto intentar, primero, ponerme en contacto con alguien de su familia y, después, tratar de buscar un buen editor para su obra completa. Porque, por pura justicia, una escritura tan poderosa como la suya no puede seguir siendo prácticamente desconocida.
Mientras tanto, reproduzco aquí el texto que Gonzalo Hidalgo Bayal, otro magnífico narrador, escribió en 2001 a raíz de la lectura de Nuestro pequeño mundo.

En los tiempos que corren es poco probable que un lector con adicción sea sorprendido de manera imprevista por un escritor desconocido. Los suplementos literarios de los periódicos, la información diaria de las páginas de cultura (que se han convertido en propaganda editorial, o artística, o musical, o cinematográfica), las recomendaciones orales de unos y de otros y el incesante bombardeo sensacionalista producen tal nivel de saturación que parece ciertamente imposible, como digo, que ningún lector caiga de manera inocente sobre un libro o un autor desconocidos. A causa de ese acoso previo, que a veces tiene carácter impulsivo y a veces compulsivo, los lectores van siempre por detrás de los hechos, ya sea por una necesidad asumida a título personal, ya por una obligación social endémica y bacilar. Incluso cuando un libro ha escapado a los mecanismos de difusión publicitaria (cosa que, siendo por una parte frecuente, encierra por otra cierta sutil complejidad, porque, en los agobios de la abundancia, las novedades ajenas a la propaganda tienen existencia material, pero carecen de existencia comercial), incluso cuando no se cuenta con ninguna información previa, el mismo sello editorial proporciona indicios suficientes para que el lector no se encuentre jamás desprevenido. Debe concluirse, pues, decididamente, que el lector de hoy está siempre sobre aviso.

Tal vez por eso, porque ha llegado a mis manos de manera anónima, me ha sorprendido extraordinariamente un pequeño libro de relatos que se titula ‘Nuestro pequeño mundo’, del que es autor César Martín Ortiz. Publicado por la Editora Regional, en la colección La Gaveta (lo que garantiza, de hecho, un criterio literario inequívoco), la solapa apenas ofrece datos del autor: que nació hace cuarenta y un años en Salamanca, que es profesor de lengua y literatura en un instituto, que vive desde hace años en La Vera y que ha publicado anteriormente dos libros de poesía y uno de cuentos. Nada más. En lo que a mí se refiere, nunca antes había oído hablar de Cesar Martín Ortiz y, cuando el libro vino a parar a mis manos, antes de auparlo sin más a los estantes superiores, que son el limbo o el purgatorio de las bibliotecas, se me ocurrió echarle un vistazo. Me llamó la atención, en el índice, supongo que por deformación profesional crónica, el relato titulado «Gloria y ruina de los interinos», que es el último del volumen y que leí enseguida, con verdadero y creciente entusiasmo. Con un tono narrativo que hace evocar a «Josefina la cantora o el país de los ratones», de Franz Kafka, el cuento traza un panorama desolado y melancólico, a la vez que lúcido y certero, de esas aves migratorias de la enseñanza que son los profesores interinos. Hay un humor de fondo, por debajo de la amargura, paralelo a la rutina laboral, que se desarrolla en los escenarios más lóbregos de la desidia, esa condición de seres vencidos que son en su mayoría los funcionarios maduros. Hay una oposición etológica entre los interinos, que llegan con aspiraciones e inquietudes, y los antiguos o los viejos, que no sólo han aprendido con los años las reglas del asco y del aburrimiento, sino que también conocen de memoria el ciclo desdichado de los propios interinos, la prematura estipulación de su fracaso.

Seducido por la calidad y la hondura del relato, del que salí con esa extraña y contradictoria sensación en la que se mezclan el placer estético y la conciencia de nuestra miserable condición, fui enseguida leyendo los otros (en total son seis) sin sentirme defraudado en ningún momento. En cada uno de ellos pueden señalarse ingredientes específicos, como el humor y la impiedad de «Biyú», el neorrealismo crudo y familiar de «Un reflejo en la ventana, o diez mil grullas de papel», la tristeza crepuscular y mortecina de «Alfonsina», la rueda del tiempo y de la fortuna que gira irremisiblemente en «Acerca de mi matrimonio», o las circunstancias gauchas y ebrias de «La señorita de pueblo y el Martín Fierro», pero todos ellos dejan en el paladar el sabor de la amargura, todos comparten un fondo de melancolía verdaderamente abrumador. Hay una expresión ambigua, «estar de vuelta», que personalmente no me gusta, porque suele entenderse la mayor parte de las veces en una sola dirección, como una titulación que da derecho al pasotismo o como un ademán cosmopolita del cinismo. Pero hay otro sentido de la expresión que sí me gusta, a saber: «está de vuelta» quien ha comprendido que no hay esperanza posible, quien ha comprobado que las ilusiones no se cumplen jamás y quien, ante la severidad de esa estadística de la vida cotidiana, se ha resignado definitivamente a tan desoladora certidumbre. A este segundo modo de estar de vuelta responden todos los personajes de ‘Nuestro pequeño mundo’, que, si es «nuestro» por «pequeño», no por «pequeño» es menos ancho, real y verdadero.

Así las cosas, mi propósito inmediato de lector es conseguir lo antes posible los relatos de ‘Un poco de orden’, e incluso los poemas de ‘Dedicatoria o despedida’ y ‘Toques de tránsito’, que son los títulos anteriores de César Martín Ortiz. La tarea no resultará fácil, porque este tipo de libros, lejanos, o de diputaciones, o de instituciones varias, suelen nacer ya condenados, se imprimen para dormir el sueño húmedo y oscuro de los sótanos o para fomentar la indolencia de los almacenes consistoriales, pero tendrá sentido y merecerá la pena. Estoy convencido de que César Martín Ortiz es un buen escritor y sé que sus escritos han de interesarme necesariamente. No es la primera vez que siento los efectos favorables de la afinidad estética.

Gonzalo Hidalgo Bayal

domingo, 19 de diciembre de 2010

La muerte de César Martín Ortiz

César Martín Ortiz (foto de Manolo Merino)

Acabo de enterarme por el blog de Álvaro Valverde de que César Martín Ortiz murió la semana pasada. Tenía sólo cincuenta y dos años. Ya he hablado en varias ocasiones de la admiración que me producen sus libros.
No sé qué decir.
Él era uno de los narradores liliputienses.
Lo único que puedo esperar ahora es que (como dice Álvaro) alguna editorial tenga el suficiente olfato como para publicar su obra completa y ponerla, por fin, a disposición de los lectores atentos.
Su prosa (y no exagero) es deslumbrante.
Descanse en paz.

http://liliputcontrablefescu.blogspot.com/2009/07/los-narradores-liliputienses-cesar.html